Kinesiologia del Desarrollo -1-

16/04/2015

IMG_7747Conozco a Renate desde 2008. Entonces me sorprendió por su implicación como Kinesióloga y en todo lo que hace. Siempre ha sido para mí un referente en los aspectos concernientes a los Reflejos Primitivos y la crianza de hijos. Voy a exponer el artículo que ha publicado en el  Global Observer en Mayo de 2014 en tres partes para que éstas nos den pie a reflexionar sobre lo que estamos haciendo en nuestra sociedad y nosotros mismos, respecto de la crianza de nuestros hijos

Por qué los bebés necesitan crecer saludablemente: una perspectiva de la Kinesiologia del Desarrollo -1-

Renate Wennekes y Marina Glesholdt

En estos últimos 50 años se da mucha importancia a los primeros meses del desarrollo, al menos desde la perspectiva de todo el dinero que se gasta y de los millones de discusiones que giran en torno de la seguridad y de la educación de los niños. Lo que se incrementa de forma ostensible es el olvido de lo que necesitan los bebés. No les hace falta um cochecito muy caro, tener su propia habitación ni juguetes, lo que de verdad necesitan es estar pegados a un cuerpo humano que trabaja, se mueve, habla y se relaciona con los demás.

Los seres humanos son “porteadores” que se benefician sobremanera de la unión entre las personas -preferiblemente de la madre- mediante un contacto del cuerpo muy cercano. Ellos crecen, aprenden y organizan su sistema adaptándose a la cultura y a la sociedad donde han nacido mediante la conexión con la vida y la respiración de un cuerpo humano.

La alegría interna de estar vivo y ser curioso depende de ella y se lidera a través de esta cercana relación. El deseo de descubrir el propio cuerpo, el mundo y el lugar que uno ocupa en él se fundamentan en el embarazo, durante el proceso del nacimiento y durante los tres años y medio siguientes de vida. 

Las costumbres modernas de estar tumbados en colchones sin vida o en un cochecito cerrado completamente separado del entorno de la vida, con un chupete de plástico en la boca van en detrimento del desarrollo humano.

Este tipo de experiencias pueden crear una desesperación por desamparo y una incapacidad de sentimientos internos en los niños, incluso cuando parecen estar bien desde una perspectiva externa.

La base de nuestra felicidad depende de nuestros sentidos: físicos, emocionales y del bienestar cognitivo, que se desarrolla durante el embarazo y en la edad temprana.

Los seres humanos son porteadores. El aumento de los retos de salud en nuestra sociedad está conectados con las formas en las cuales se han criado nuestros hijos: con chupetes, dejados solos en una cama, mecidos en una silla de coche y acosados por un control constante y un juicio externo.

A la luz de estas tendencias crecientes, quiero enfatizar las formas en las que uno puede desarrollarse con una estabilidad interior y un bienestar propio, poniendo atención a aspectos importantes en  la crianza de los seres humanos.

Consejos prácticos relacionados con los niños y…

Amamantamiento

El amamantamiento aporta seguridad al niño y afianza la unión madre-hijo. Es la nutrición óptima de los bebés. Los niños que han mamado son por regla general más saludables. Alimentar un bebé con cualquier cosa que necesite hace que se desarrolle seguro y confiado de ser escuchado. La OMS (Organización Mundial de la Salud) recomienda amamantamiento completo los primeros doce meses y parcial durante los dos años siguientes. En mi Instituto de Kinesiología del Desarrollo, la experiencia ha sido que muchos bebés prefieren pecho durante nueve meses y a partir de ahí se les permite que puedan seguir mamando hasta que elijan su propia comida, el sistema inmunitario y la seguridad.

Dormir

Los bebés necesitan contacto físico cuando duermen. Dormir durante el día en el cuerpo de mamá y por la noche en la cama o cerca de la cama de los padres, les da apoyo en sus ritmos internos -respiración, digestión, temeperatura y circulación. El bebé puede relajarse cuando se siente protegido, y por lo tanto, puede de manera segura construir su seguridad emocional y su núcleo social.

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