Guislaine Freedman es mi madre Brain Gym®

11/06/2015

GuislaYoCuando descubrí la Kinesiología Educativa en un cursillo de verano del año 2000 (¡menuda forma de empezar el siglo XXI!), supe que aquella técnica era como “agua de mayo” para los alumnos de mi clase.

Tuve claro que quería conocerla a fondo y “ni corta ni perezosa” me formé en todos los cursos que encontré por España. Cuando terminé la formación asequible por aquí, busqué en internet en donde se hacía el próximo curso de Brain Gym® al que yo pudiera asistir.

Decidí viajar a Inglaterra porque así, de paso, mejoraría mi inglés.

La casualidad quiso que el curso que encontré se hiciese el siguiente fin de semana de aquel mes de noviembre de 2003. Llamé por teléfono y una voz al otro lado me dijo que sí, que podía asistir a aquel curso y que me esperaban en la dirección que seguidamente me facilitaron.

Yo pensaba que me iba a encontrar con otros alumnos en un centro de formación y resultó que me encontré con una familia al completo que me estaba esperando: la abuela, los nietos, los hijos, el marido… y Guislaine. ¡Me quedé boquiabierta! ¿Cómo podía imaginar una acogida como aquella?

Después de eso me explicó que como yo era la alumna que venía de más lejos, había creído conveniente invitarme a su casa. ¡Menudo regalo! Además de aprender Brain Gym, ¡me encontré con una gran amiga!

Eso me incentivó a seguir mi formación hasta el final. Me sentía como en casa. A pesar de que mi inglés no era el mejor del mundo, os aseguro que gracias a la formación Brain Gym lo he mejorado a fondo. Muchos de mis compañeros ingleses no lograban comprender por qué con un inglés tan básico podía comprender los conceptos de todos y cada uno de los cursos de la Formación de Brain Gym. Para mí estaba claro, estaba encantada de poder compartir las clases con mis compañeros y disfrutaba con cada una de las actividades que se proponían, porque cada una de ellas, no sólo me descubría una parte desconocida de mi misma, sino que además podía encontrarme mucho mejor, equilibrándome con las técnicas que me facilitaban en clase para lograr ser YO MISMA, casi nada. Y eso también gracias a la “familiar acogida” que me hizo Guislaine en su casa, pues por ella me atreví a seguir toda esa formación, en inglés.

Ahora puedo deciros que ¡Estoy encantada de haber seguido hasta el final!

No os podéis imaginar el gran regalo que me ha supuesto Brain Gym®. Con ella, además de conocerme mucho más a fondo a nivel personal y lograr expresarme con todo mi potencial, he podido ayudar a mejorar la calidad de vida de muchos de mis alumnos y de otras personas que han probado esta maravillosa técnica.

Además de esto, por el hecho de “haberme sentido en casa” gracias a Guislaine, he organizado cursos en los que Guislaine ha venido a compartir sus conocimientos con nosotros a España. Es una persona espontánea y natural con una gran experiencia y un montón de conocimientos, fruto de la necesidad de encontrar recursos para ayudar a sus hijos  y a todas las personas que están cerca de ella.

¡Todo corazón!

Os aseguro que personas como ella existen, lo digo yo que la he conocido personalmente.

                 Tu acogida ha hecho un cambio a mejor en mi vida.

Una gran parte de mi proceso y de mi formación en Brain Gym, han sido posibles por tu confianza en mi.

                 Tu viste aquello que yo no había visto.

                Tu confiaste en lo que yo no sabía que era.

               Tu supiste que yo llegaría donde me propusiera.

Increible pero cierto.

Gracias, Gracias de corazón Ghislaine.