¿Es usted un “Genio” para el “Genio” de su hijo?

08/10/2015

Por Paul Dennison

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“Lo que hacemos enseña al niño mucho más de que lo que decimos,

así que debemos ser lo que queremos que nuestros hijos sean.”

-Joseph Chilton Pearce

A todos los niños se les encuentra intrínsecamente alguna genialidad no sólo por sus genes adecuados, sino presente como un regalo de la naturaleza. Sí, ayuda el nacer con un buen ADN. Sin embargo, el verdadero genio en cualquier niño emerge, por lo general, gracias a un genio mágico que se encuentra cerca en su crecimiento: el padre, el hermano, el maestro o un abuelo que le hace de mentor a medida que desarrolla sus propias y variadas capacidades.

El aprendizaje no es un resultado estático, sino un proceso dinámico. Se basa en el incremento de patrones de movimiento que permiten al alumno afinar nuevas maneras de hacer y luego replicarlas y acuñarlas sobre lo que ya aprendió. Así como el movimiento físico afecta a los pensamientos y a los sentimientos, lo que pensamos y sentimos afecta a la fisiología.

En su libro “El Genio en sus genes”, el Dr. Dawson Iglesia confirma esto, señalando que: “. . . los científicos están descubriendo los caminos precisos por los cuales los cambios en la conciencia humana producen cambios en los cuerpos humanos. Según cómo pensamos nuestros pensamientos y cómo sentimos nuestros sentimientos, nuestro cuerpo responde con un complejo conjunto de cambios. Cada pensamiento o sentimiento desencadena una cascada particular de productos bioquímicos en nuestros órganos. Cada experiencia provoca cambios genéticos en las células. “ (El Genio en sus genes: Medicina epigenética y la nueva biología de la Intención, 2007, p. 25).

Aquellos de nosotros que trabajamos con jóvenes seguimos aprendiendo todos los días en la misma forma que abogamos por el bienestar de los niños y de las circunstancias que les permitan desarrollar todo su potencial. Cuando cometemos errores o caemos en hábitos improductivos, podemos crecer todavía en nuestra tutoría al notar ahora la necesidad de nuestra intención de hacerlo mejor.

Cada niño es único, al igual que todas las familias y las relaciones que se generan. El primer paso hacia el cambio positivo es notar, en la dinámica interpersonal, lo que funciona y lo que no. Lo podemos notar usando los términos del Flujo del Aprendizaje de la figura adjunta: dos estados de conciencia que están en interacción fluida continua.  (en Edu-K, se describe el proceso de aprendizaje en términos de un flujo de aprendizaje. El diagrama del flujo de aprendizaje completo y los detalles de cómo utilizarlo se pueden encontrar en Brain Gym®: Edición del Maestro, (C) 2010 poOcho01r Paul E. Dennison y Gail E. Dennison.):

¿Estoy tratando de hacer más allá de mis posibilidades estresándome, reaccionando y aumentando el caos?

O

¿Me estoy proponiendo nuevas y claras intenciones, como el cuidar de mí mismo y hacerlo de la mejor forma personal posible en la interacción con mi hijo, explorando cada nuevo reto?

Animo a los padres a permanecer en esta última propuesta, el estado claro: a medida que los niños adquieren confianza con cada aspecto de la crianza familiar “¡Lo tengo!” se pueden seguir haciendo actividades “Consiguiendo cosas. . . “ al permanecer abiertos a los matices emergentes y, a  menudo desconocidos, del carácter de un niño.

Los niños aprenden de lo que hacemos, es decir, de nuestras acciones no-verbales, no de lo que decimos. Las formas en que los tutorGenio01es actúan, como modelos para los jóvenes, pensar, moverse, descansar, conectarse con otros, eligen sus alimentos y se preocupan por ellos mismos (ver 3-7), todos ellos contribuirán, para bien o para mal, en el aprendizaje más importante de los niños.

No necesitamos frotar una lámpara mágica y mandar al genio, tenemos que ser el genio, poniéndonos de pie para los niños de todo el mundo, respetándolos y nutriendo su potencial juvenil de forma que los guiemos para que den a luz sus dones.

Tu puedes ser el genio, iluminando el camino para el crecimiento de tu hijo a través de lo que eres.

No podemos proteger a los niños de todos los golpes y dardos de la vida. Sin embargo, un verdadero genio se asegura de que el joven genio a su cargo participa en experiencias que le inspiran, en la misma forma que se protege el momento de tranquilidad que necesita para alimentar su creatividad.

Recibiendo este regalo de la tutoría de sus mayores, los niños pueden tener la libertad de seguir su propio camino y descubrir el mundo de la mejor forma posible para ellos.

3 “La remisión de la depresión en los padres: vínculos con el funcionamiento saludable de sus hijos”, Garber et al, 2011, Desarrollo Infantil, Volumen 82 (1), p.. 226-243.

4 “Un gradiente de autocontrol infancia predice la salud, la riqueza y la seguridad pública”, Moffitt et al., 2011, Actas de la Academia Nacional de Ciencias de EE.UU., Tomo 108, p. 2693-2698.

5 “Herencia genética y los factores ambientales compartidos entre los pares de gemelos con autismo”, Hallmayer et al., 2011, Archives of General Psychiatry, Volumen 68 (11), p. 1099 -1102.

6 “Del sueño de los niños y el rendimiento cognitivo: Un análisis de varios dominios del cambio con el tiempo”. Bub et al, 2011, Psicología del Desarrollo, Volumen 47 (6), p. Desde 1.504 hasta 1514.

7 “Cinco días en el campamento de educación al aire libre sin pantallas mejora las habilidades preadolescentes con las señales no verbales de la emoción”, Yalda T. Uhlsa, Minas Michikyanb, Jordania Morrisc, Debra Garciad, Gary W. Smalle, Eleni Zgourouf, Patricia M. Greenfielda. Las computadoras en el comportamiento humano, Volumen 39, octubre 2014, p. 387-392, Elsevier.

Dibujo Crédito: © Nuriagdb | Dreamstime.com – Genie con la lámpara de fotos

© 2015 por Paul E. Dennison. Reservados todos los derechos.

Brain Gym® es una marca registrada de la Fundación Educativa Kinesiología Brain Gym® Internacional

http://heartsatplay.com/are-you-the-genie-for-your-childs-genius/

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