Escuela de Madres y Padres

La educación de nuestros hijos es la experiencia más apasionante que podemos compartir. Son los frutos del amor. Sócrates escribió hace ya veinticinco siglos:

“Nuestra juventud ama el lujo, tiene malos modales, menosprecia la autoridad y no tiene ningún respeto a los mayores.
Los niños de nuestra época son tiranos, ya no se levantan y esclavizan a su maestro”.

Evidentemente la sociedad ha cambiado mucho desde entonces, pero en algunos aspectos da la impresión que haya quedado inmóvil, pues los retos actuales y de futuro tienen similitud con las preocupaciones y desvelos de las relaciones padres-hijos de nuestros antepasados.

La familia tiene un gran valor en sí misma y desempeña importantes funciones en la vida de las personas, como institución social que es.

En ella aprendemos a modelar a nuestros padres de forma inconsciente, más allá del legado genético que nos han transmitido. La familia es la cuna de nuestro desarrollo vital y en ella descubrimos el entorno y acuñamos las experiencias que forman parte de nuestra forma de concebir el mundo y de relacionarnos con nuestro entorno: nuestra experiencia vital se basa en el mapeo inconsciente de nuestras experiencias a una edad muy temprana.

La familia tiene una función diaria importantísima como educadora de valores debido al comportamiento mimético de los hijos en
el seno de la familia y es el primer agente socializador de los hijos. La paternidad y la maternidad son responsables de ello en una parte muy importante.

El trabajo de los padres con sus hijos es complejo y continuo, a la vez que gratificante, pues en su evolución personal, los hijos necesitan la ayuda, el estímulo, la tutela, la comprensión y el cariño de sus padres.

Los padres necesitan información y formación previa. Los padres tha de involucrarse directamente en el proceso de crecimiento y formación de sus hijos: criar, educar y adiestrar.

Nos es preciso desarrollar una Escuela de Padres para abordar todos los temas que los padres deben conocer para desarrollar sus funciones como tales, aportándoles conocimientos y actitudes positivas ante la vida y el desarrollo de sus hijos, desde el proceso de la socialización a través de la familia, la paternidad responsable, el desarrollo evolutivo y psicológico del ser humano, las relaciones interpersonales, hasta la salud y la familia y otros temas y aspectos muy importantes tanto para los padres como para los hijos.

Todos podemos contribuir a potenciar las actividades de educación y promoción de la salud y de prevención de patologías, en beneficio del bienestar y la salud de todos los ciudadanos a través de la creación de grupos que potencien una Escuela de Padres práctica y adecuada a las necesidades de la sociedad actual.

Porque los niños no vienen con un libro de instrucciones bajo el brazo, se convierten en los grandes maestros de nuestra existencia al presentarnos nuevos retos de actuación a los que podemos dar respuestas adecuadas cuando encontramos los recursos apropiados.

Si deseas participar en actividades de formación sobre cómo resolver problemas cotidianos y relacionarte mejor con tus hijos ponte en contacto con nosotros a través de nuestro mail  een@kinemocions.com. En cuanto se forme un grupo consistente, realizamos una actividad formativa.