La Lectura es “escuchar” el Lenguaje Escrito

14/04/2016

La Lectura es “escuchar” el Lenguaje Escrito

por Paul Dennison

LecturaPaulEn nuestro trabajo con la lectura temprana en Brain Gym®, nos gusta decir que la lectura es  “escuchar” el lenguaje escrito. De modo similar, William Zinsser, autor de “Escribir bien” (2015), señala que “La escritura es pensar sobre el papel.” Basándome en mis 45 años de experiencia como especialista de lectura y educador del movimiento, estoy de acuerdo, y añadiría que la escritura y la lectura van de la mano. Los niños que se sienten más cómodos con la escritura (y por lo tanto con el pensamiento y la expresión de sí mismos), se convierten en los mejores lectores y estudiantes.

Al iniciar mi experiencia en la enseñanza, me di cuenta de que una gran parte de lo que nos hace humanos es el deseo de contar historias y el expresar nuestras experiencias de otra manera. El lenguaje no es algo para poner a parte, sino para unir, algo con lo que creamos conexiones con otros.

Esta es la razón por la que, en el trabajo con miles de jóvenes de diferentes capacidades, nunca me senté al lado de un niño considerando como un proceso de lectura escuchar la descodificación de los símbolos o como pronunciaba las palabras. Para mí, enseñar a los niños a analizar las palabras y símbolos de forma pasiva en lugar de escuchar y pensar activamente en el concepto que representan sería hacer el código más importante que significado del idioma.

La primera vez que descubrí esto fue en la década de los 70 durante mis estudios de doctorado, cuando conocí la obra de Russell G. Stauffer, profesor de educación en la Universidad de Delaware. Stauffer convincentemente señaló en su libro La experiencia lingüística una aproximación a la enseñanza de la lectura: “La escritura creativa se puede definir como la composición de un niño que refleja su propia elección de las palabras, las ideas, el orden, la ortografía y la puntuación.”

Durante muchos años, en mis centros de aprendizaje, los niños más pequeños estaban ocupados haciendo libros dibujando imágenes y luego dictaban historias autobiográficas que yo anotaba para ellos. A veces escuchaban, libros, otra literatura descriptiva o poesías, qBG_Paul_02ue yo leía en voz alta. Los niños mayores (de ocho años en adelante) ya dominaban la escritura cursiva y podían escribir por sí mismos sus palabras favoritas o sus propias historias imaginativas.

A medida que estudiaba con optometristas del desarrollo, empecé  a buscar nuevos retos al comprender que mi propósito era ayudar a los alumnos a que se sintieran lo suficientemente cómodos con su fisiología. Por lo tanto, antes de cada clase, o si un niño se sentía bloqueado, hacíamos algunas de las actividades de Brain Gym* como la Marcha Cruzada, los 8s perezosos, o el Doble Garabato para activar el movimiento de todo el cuerpo, la visión centralizada con el trabajo en equipo de los ojos, la coordinación ojo-mano y otras habilidades físicas.

Día a día, observaba y ayudaba. Observé que cada uno de los niños ejercitaba activamente el flujo de visual, auditivo, táctil y de habilidades de motricidad gruesa, así como las de motricidad fina. Al escribir y leer, aprendían a escuchar sus propios pensamientos y los pensamientos de otros escritores, ”escuchar” el lenguaje de la expresión escrita a medida que releían y por lo tanto leerlo con comprensión y expresión. Cada hora atrajo atractivos desafíos y AHAs, al construir formas de integrar esas habilidades a través de la práctica y la exploración.

Hoy en día, las actividades de Brain Gym se utilizan a nivel internacional y en distintas culturas. Uno de sus usos imBG_Paul_03 portantes es enseñar estas habilidades físicas que invitan a escuchar las palabras de otros, hablando sobre las propias ideas, expresándose a través de la pluma sobre el papel y leyendo los escritos de autores publicados, así como los de otros estudiantes en confluencia. 

  • Las actividades de Brain Gym se describen en el libro Brain Gym ®: Edición para el profesorado, de Paul y Gail Dennison, © 2010, Edu-Kinesthetics, Inc., Ventura, CA.
  • Proust y el calamar: La Historia y la Ciencia de la lectura Cerebral, Maryanne Wolfe, © 2007, Harper Collins.
  • ¡Ya sé leer!: la perspectiva de un niño de Alfabetización, Prisca Martens, 1996, Heinemann. Este valioso librito ofrece una visión de Marta como profesora de enseñanza de idiomas en sus tres años de observación de su hija Sara cuando iniciaba la exploración de la lectura y la escritura entre los dos a los cinco años. Este punto de vista puede ayudarnos a reconocer las formas en las que los niños (en nuestro mundo moderno, rodeado por medios de comunicación escrita) son literatos de forma natural y cómo “se inventan” como escribir y leer por su cuenta, cuando se les da la oportunidad. Las muestras de lectura y escritura informativa nos presentan a Sara como una investigadora nata que construye símbolos activamente.
  • El maestro y su emisario: El cerebro dividido y la creación del mundo occidental, © Iain McGilchrist, 2012, Yale University Press.

Créditos fotográficos:

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  • ID 61438275 © Wavebreakmedia Ltd | Dreamstime.com

© 2016 por Paul E. Dennison. Todos los derechos reservados. Traducido por Isabel Compan

“Brain Gym® es una marca registrada de la Fundación Internacional de Kinesiología Educativa Edu-K® Brain Gym®. Haga clic en www.braingym.org  o  www.braingymspain.org para obtener el nombre de un instructor cerca de usted.”

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El curso introductorio de Brain Gym, se ofrece en un fin de semana. El Curso básico de Brain Gym 101® se ofrece en dos fines de semana. Para obtener el nombre de un instructor de Brain Gym, consulte el sitio web de la Fundación, o www.braingymspain.org. Para un instructor de Brain Gym, haga clic en el mismo enlace, así como para encontrar cursos.