Brain Gym me ha transformado…

10/09/2015

Este artículo la ha escrito Montse, una alumna del curso de Brain Gym del pasado mes de Julio.

Su aportación es extraordinaria y demuestra una gran valentía al compartir con todos nosotros su maravillosa experiencia.

Muchísimas gracias Montse.

Brain Gym me ha transformado…

Todo comenzó debido que mi directora de la escuela donde trabajo me convocó a su despacho y me anunció la noticia de que este curso sería tutora de quinto de primaria.
Esta noticia fue la causa de que yo llamara a Isabel, la profesora de Brain Gym, para anular el curso de Reflejos Primitivos para Educación Infantil y poderlo sustituir por otro más enfocado a niños mayores. Así fue como me inscribí en Brain Gym.
El día 2 de julio cogí el tren desde Sils hasta Barcelona dispuesta a comenzar el curso. Cuando llegué a casa de Isabel me informó que quizás se anulaba el curso. Por suerte al cabo de unos minutos Estefanía llamó al timbre de la puerta y empezamos el taller.
En estas clases tan enriquecedoras e interesantes, yo iba descubriendo estrategias para aplicar en el aula con los niños y niñas de la escuela pero también exploraba cosas de mí. Como por ejemplo que cogía el lápiz de una manera peculiar, que no hacía la pinza, que en algunos ejercicios me costaba seguir con la mirada, que era la lateralidad cruzada, que me costaba coordinación, todo el tema de expresión, comunicación, manualidades, matemáticas, … un poco de todo.
Mi timidez, inseguridad, baja autoestima y miedo eran bastante protagonistas.
Yo nunca habría imaginado que este ejercicio del alfabeto me hiciera descubrir realmente quién soy, pero así fue.
En un ejercicio relacionado con la escritura teníamos que escribir un objetivo para trabajar y mi fue el siguiente: hablar con voz alta y clara.
Mientras hacíamos el protocolo salió que tenía que trabajar una serie de ejercicios y uno de ellos consistía en, primero arriba de la hoja, escribir el abecedario con letra ligada, tras hacer el ocho dormido e ir colocando las letras en el lugar correspondiente y luego volver a escribir abajo del abecedario para ver la mejora.
A mí personalmente me costó mucho, primero me bloqueé escribiendo el abecedario porque me dejaba letras, se me hacía pesado, estresante, tenía que pensar mucho donde iban las letras y me paralizaba. Pero resulta que en un momento del ejercicio pasó un hecho curioso; pues que la compañera que trabajaba conmigo se fijó que, cuando yo paraba, me cambiaba el rotulador de mano, le comentó a la profesora y así fue cuando decidieron de decirme que probara de escribirAlfabet con la mano izquierda y aquí pasó un milagro.
Que fuerte! que extraordinario! de golpe lo que era tan difícil para mí fue fácil y automáticamente hice el ejercicio. Me salía con una fluidez, una espontaneidad, no debía pensar. Ahí fue cuando mi cerebro dejó de estar desconectado y se conectó y el cambio fue espectacular. Escribí el abecedario con la mano izquierda por primera vez en la vida y me salió mucho mejor que con la mano derecha!
En la cara me apareció una sonrisa, los ojos me brillaban, mi cuerpo se abría, no tenía tanto miedo, ni me escondía …
La comunicación también mejoró. De mi boca salía una voz potente, segura y clara y desde ese momento los ejercicios me resultaron más fáciles.
Lo que sí puedo decir, es que yo descubrí que era zurda, que llevaba 38 años de mi vida sin ser yo y esto se ha producido gracias al Brain Gym.
Me siento que he crecido, soy grande y fuerte. He vuelto a nacer. Gracias a esta experiencia tanto extraordinaria y espectacular ahora me noto que existo como persona.
Soy feliz, alegre, entusiasta y tengo una gran ilusión de disfrutar de la vida.
Para mí es muy importante haber vivido esta experiencia y por eso la quiero compartir porque nunca me habría imaginado que el Brain Gym me transformaría como persona. Gracias.

Montse Jordà