Ahora existo como persona

17/09/2015

Curso BG 101

Barcelona, Julio 2015

Montse llegó al curso por casualidad

Se había matriculado en BTMR Educación Infantil pero el día del inicio de ese curso, en su colegio le adjudicaron la tutoría de 5º de Primaria. Me llamó y me dijo que si se podía cambiar de curso porque no tenía sentido para ella hacer un curso para Educacion Infantil cuando iba a ser tutora de 5º de primaria.

Para mi no hubo ningún problema en hacer el cambio. Cuando llegó, se empezó a gestar el milagro, sobre todo cuando llegó la otra compañera y empezamos el curso.

En los dos primeros días Montse se mostró tímida, retrotraída y encogida.

Cuando empezábamos un menú y le preguntábamos por su objetivo su respuesta sistemática era – No sé

Era tan sensible, que no podíamos forzarla a dar un paso adelante, por el peligro que veía de que se encerrase definitivamente en su cascarón y no se expresase ya más.

Hablaba poco, en voz baja y compungida. Costaba que se expresara pero, curiosamente participaba en todas las actividades y ejercicios sin decir apenas nada.

Cuando se marchó el segundo día le pregunte:

– ¿Cómo llevas el curso?

Su respuesta me sorprendió:

– ¡Es el mejor curso que he hecho en mi vida!

Yo pensaba que apenas le afectaban las propuestas a aquel cuerpecito pero para ella las actividades que se trabajaban eran magnificas!

Al tercer día, mostró su constancia y fortaleza para seguir adelante en contra de las situaciones personales por las que estaba pasando, era de admirar.

Cuando propuse hacer el menú de la comunicación se ofreció voluntaria.

Su objetivo era expresarse delante de los compañeros de la escuela y con los adultos:

– Expresarme en voz alta y con claridad.

Todos los tests le daban bajos en las preactividades del menú y también tuvo que hacer casi todos los ejercicios de ese menú.

Parecía que seguía ensimismada en su forma de actuar de siempre, cuando empezó a hacer los ochos alfabéticos. Al hacer cada una de las letras se encallaba antes de realizar la forma y tenia que volver a empezar el proceso. Ya el día anterior, cuando hizo este ejercicio, al escribir el alfabeto por primera vez confundió la q con la k y se saltó la retahíla de letras después de la k: l,m, n, o, p.

Sin darle mayor importancia se la orientó para que lo completase y al acabar el ejercicio, su grafía era muchísimo mejor y no se olvidó ninguna letra.

Por eso, cuando le volvió a salir ese ejercicio en el menú de comunicación, se implicó en él de forma espontánea.

Cuando terminó de escribir su primer alfabeto, estaba satisfecha consigo misma porque le había salido una caligrafía estupenda y no se había olvidado ninguna letra.

Montse_01 copiaAl hacer cada una de las letras, le costaba y se encallaba antes de realizar la grafía correspondiente, cuando la terminaba, se colocaba sin pensar el rotulador en la otra mano para respirar y recuperarse, luego volvía a empezar la siguiente letra.

Estaba en la “e” y la acompañé para que lograra hacerla fluida y luego la repitió sola, le salió bien. Luego hizo la f. Al hacer la g, volvió a mostrar el mismo patrón de cambio y se le propuso que en lugar de hacerla con la mano derecha la hiciese con la izquierda.

El cambio fue espectacular.

En sus 38 años de vida, jamás había escrito con su mano izquierda, pero la “g” le salió perfecta sin titubear, sin pensar.

Se quedó estupefacta.

Volvió a probar a escribir con la mano derecha la “h” y luego con la mano izquierda la “h”. Definitivamente se sentía mucho mejor y le salía mucho mejor la grafía con la mano izquierda que con la derecha.

Acabó su abecedario con la mano izquierda y era otra persona.

Su postura se había enderezado, escribía en su campo medio sin girar el cuerpo enfrente de la pizarra y su voz, ¡Dios mío!, su voz era alta y clara. Se la oía perfectamente y se expresaba con claridad (se me ponen los pelos de punta cada vez que revivo la experiencia). Empezó a sonreír y dijo:

Ahora sí puedo hablar en voz alta y expresarme claramente delante de cualquiera.

Lo dijo de forma rotunda, dulce y clara.

Montse había florecido.

Aquella persona insignificante y doblegada sobre el lado izquierdo de su cuerpo, ahora miraba de frente, sonreía y hablaba sin timidez.

No podíamos creerlo!

Ella tampoco!

No hacia mas que decir:

– Es brutal! Es brutal!

De verdad, era brutal el cambio que había hecho en ese menú

Ahora a Montse le queda todo por hacer en su descubrimiento personal

Debe encontrarse a sí misma dentro de esa nueva personalidad, con relajación, disfrutando de cada momento.

Surgen preguntas como:

– No sé escribir con mi mano izquierda, ¿he de aprender a hacerlo?

La recomendación es que se suelte y disfrute de su expresión escrita con la mano izquierda. Que dibuje dobles garabatos, que empiece por repetir el alfabeto y hacerlo con la izquierda, que  empiece a escribir su nombre y sus notas domésticas con la izquierda, que se compre una libreta para descubrir su escritura con la mano izquierda. Tiene todo el verano para practicar pero debe disfrutar de su nueva vida

Ahora puede escribir el descubrimiento de su nueva personalidad, todo con la izquierda, si lo desea, para estimular fisiológicamente a su verdadero ser. Fantástico. Que escriba todo sin parar y que lo comparta con todos.

Ahora nos confiesa que lo que le gusta es inventar historias y escribir cuentos. Su verdadero reto es compartir con todos nosotros su historia personal. A ver si lo hace de verdad y disfrutamos de su estimulo!

Ahora Montse, por fin, es Montse

Gracias Brain Gym.

Salto cuántico de Montse:

Ahora existo como persona

© 2015 por Isabel Compan. Reservados todos los derechos.

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